lunes, 27 de mayo de 2019

Hazard en la necesidad del Chelsea

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Fotografía: chelseafc.com
A Eden Hazard solo le hizo falta un 'click' en la cabeza para cambiar lo que le faltaba y ser para el Chelsea todo lo que un día los aficionados del club desearon del belga una vez se quedó el equipo sin la vieja guardia. Y es que hasta la llegada de Antonio Conte, Hazard parecía rehuir de de la responsabilidad de liderar a un equipo que necesitaba a un futbolista como él para que fuera el reflejo de los objetivos que se querían en el club. Con el italiano, ya sea por el paso de los años y adquirir una mayor madurez, por la necesidad de asumir más responsabilidad, o cualquier otro motivo, alcanzó lo que se quería de él y se esperaba.

Pero para pensar en la figura de Hazard en el club londinense hay que detenerse en la evolución que ha sufrido como futbolista. Porque el belga no ha sido a lo largo de todos estos años lo que es hoy en día, y ha conseguido desarrollar todas sus cualidades mucho más según han pasado las temporadas para dar al Chelsea todo lo que tiene futbolísticamente. Es por ello que es complejo imaginar hoy en día al club londinense sin Hazard, por la capacidad que tiene de desatascar cualquier tipo de situación y el buscar el balón más que nunca.

Hazard en el costado izquierdo

Lo primero que se vio de Hazard en la Premier League fue en la banda izquierda. Sin gozar de tanta libertad, o tal vez buscando en él una mayor repercusión a través del costado, el belga fue un jugador con mucha repercusión desde la izquierda. Su gran problema en ese momento fue la irregularidad, y aunque tenía momentos muy buenos, costaba verle con continuidad desequilibrando partidos en los que tenía que aparecer. No obstante, desde el sector izquierdo fue un futbolista que se mostró con una gran capacidad para hacer sufrir a los rivales que tenía en frente, y aunque no pisaba las zonas más centrabas tanto como su fútbol seguramente requerían, consiguió dejar ver lo que era, y percibir lo que podía llegar a ser en el futuro.

Tanto con Roberto Di Matteo como con Rafa Benítez vimos a un Hazard más profundo por su banda. No tanto como un extremo pegado a la línea de cal, porque el belga siempre ha sido un futbolista que ha buscado rápidamente al recibir en su banda orientarse hacia el área rival para poder encarar y así repercutir cerca de la portería. Pero si un jugador más tímido en sus acciones, con menos continuidad en sus intervenciones a la hora de proponer cosas. Aún así para los jugadores que le tenían que defender sus conducciones, el llevar el balón pegado al pie y su capacidad para ser impredecible a la hora de hacer cualquier tipo de cosa le hacían necesario para su equipo. Con ambos entrenadores el belga marcó un total de 13 goles y dio 24 asistencias. Por ahí se encontraba el inicio de todo.

Hazard en un inicio de libertad

La llegada de José Mourinho al Chelsea de nuevo puso al belga como una de las piezas a las que se miraría con lupa. Y con él, su evolución fue bastante notoria. Porque con el portugués su posicionamiento no sufrió una gran cambio, pero su forma de jugar si varió en beneficio de hacerle un jugador más completo. Mourinho siguió pidiendo al belga tener un gran impacto por la banda izquierda, pero le otorgó una mayor libertad y espacio para poder intervenir. Y aunque siguió haciéndolo de forma algo irregular, ahora interviniendo también cerca del costado izquierdo por el carril central, el belga amplió su zona de acción. Esto le ayudó a él y también al Chelsea.

Con esto, Mourinho quiso de Hazard una mayor responsabilidad ofensiva. El belga ahora no solo era el encargado de repercutir por la banda izquierda (algo importante debido a que Azpilicueta jugaba como lateral por ese costado), sino que también le otorgaba en cierta medida la llave para trenzar las jugadas de su equipo por el centro. Esto abrió una posibilidad más en la forma de jugar de Hazard, y fue la de encontrarse en mayor medida con sus compañeros para mirar de cara a la portería rival. De esta forma, el belga no tenía que ser tan autosuficiente a la hora de intervenir y podía aprovecharse mucho más de lo que le ofrecían los que le rodeaban, y también sacar mucho más provecho a su forma de jugar para que ellos también se vieran beneficiados. Con José Mourinho (y una pequeña etapa de Guus Hiddink), Hazard marcó un total de 42 goles y dio 35 asistencias. Así, estaba llegando lo que siempre se había esperado.

Hazard por el campo rival

La llegada de Antonio Conte al Chelsea fue el punto de inflexión, seguramente, en la carrera de Eden Hazard. En primer lugar por asumir ser el pilar de un equipo que estaba "buscando" su jugador bandera, pero también porque el italiano le dio la llave de su equipo. En este sentido hay que distinguir dos cosas, porque a Hazard le vimos partiendo de su posición natural pero también como falso delantero. La diferencia entre ambas posiciones era muy grande, pero aún cuando más incómodo se veía ya se reflejaba el cambio que había ido sufriendo el fútbol del belga. Antonio Conte otorgó a Hazard una libertad total para intervenir en las jugadas del Chelsea. En este momento, no solamente vimos a un jugador repercutiendo en la fase final de los ataques de su equipo, sino también propositivo. De esta manera, el belga era el jugador que se encargaba de hacer y deshacer en los ataques (o más bien contragolpes) del Chelsea. No se ciñó a la banda izquierda para hacer daño, sino que empezamos a verle cerca del centro del campo para pedir el balón y también pisando mucho el carril central para repercutir en la defensa que tenía en frente.

Todo ello empezó a dar pie a que pudiera desenvolverse por más zonas en el campo, pero también sacar más partido a por ejemplo sus conducciones. Y contra rivales más encerrados se encontraba el Chelsea, más necesitaba el equipo de Hazard para acercarse al área rival. Con Antonio Conte comenzamos a ver el inicio del Hazard que vemos hoy en día. Un jugador que se siente importante, asume responsabilidades y sabe hasta qué punto puede hacer las cosas (y dónde) para ser diferencial en cualquier contexto. Con Conte consiguió marcar un total de 34 goles y dar 20 asistencias.

Todo esto llevó a que la llegada de Maurizio Sarri generara una gran cantidad de expectativas. Por lo que podía suponer una comunión entre el técnico italiano y el jugador belga, y lo que podía suponer este entrenador para darle ese último empujón de cara a asentar su juego y ampliar sus estadísticas. Y durante esta temporada, hemos visto un Hazard que ha seguido evolucionando. Pese a que con Antonio Conte ya comenzó a dejar verse por la banda derecha, con Sarri ha tenido un vuelco en su fútbol porque ha ampliado mucho más sus zonas de juego (mostrándose en muchas ocasiones por el costado derecho). Durante este curso hemos visto a un futbolista que ha seguido teniendo repercusión en cualquier zona del campo para el Chelsea, que ha mostrado más apoyos que nunca y sobre todo ha cogido de manera firme todo lo que le exigía su equipo para dejar de lado lo que mostraban colectivamente sobre el campo. Porque en muchas ocasiones el Chelsea ha sido lo que ha querido Hazard, o más bien lo que han necesitado de él. Es por ello que con Maurizio Sarri, el belga ha conseguido las que son sus mejores estadísticas en una temporada con 19 goles y 16 asistencias.

Hazard ha alcanzado ese punto, sobre todo si se tiene en cuenta la temporada de su equipo, en el que su carrera parece necesitar un peldaño más de exigencia. No tanto porque el Chelsea no sea un equipo capaz de disputar cosas, sino por codearse día a día con la élite en la que se encuentra él. Su fútbol ha evolucionado y se ha desarrollado para que así sea, y lo mejor es que ese Hazard libre apareciendo por todo el campo rival es lo que se vislumbró en su inicio en el Chelsea. Paso a paso, el belga ha acabado siendo el líder de un equipo que siempre le ha esperado.

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